lunes, 16 de agosto de 2010

Confiscan bienes de las mafias con fines sociales(1)

En el pequeño pueblo italiano de Corleone, en el centro de Sicilia, 13 integrantes de una cooperativa, cinco de ellos pacientes psiquiátricos en rehabilitación, trabajan tierras confiscadas a la Cosa Nostra, la mafia de esa isla.

Cultivan maíz, tomates y garbanzos, además de atender un almendral y un viñedo y vender sus productos principalmente en comercios que promueven los precios justos. Pero la historia es más compleja, dado que la mafia todavía constituye un motivo de preocupación en Italia.

"Todas las mañanas tenemos que atravesar a pie las tierras de un conocido jefe de la mafia para llegar a nuestros campos. Al principio, nuestros amigos nos aislaban. Y a nuestros hijos también. Nos llamaban 'la cooperativa de los locos'", dijo Francesco Ancona, de la cooperativa "Lavoro e non solo" (No sólo trabajo).

Ancona relató sus experiencia en Terrafutura, una exhibición internacional de prácticas sustentables que se realiza anualmente en Florencia. En su séptima edición, que concluyó el día 30 de mayo del 2010, se centró en desarrollar comunidades sustentables y responsables como "laboratorios del futuro".

"Lavoro e non solo" se inició en 1998 para rehabilitar a pacientes psiquiátricos y con disablidades cognitivas, mediante el trabajo agrícola. Desde 2000 le encomendaron unas 150 hectáreas de tierra confiscada a la mafia siciliana.

Sus miembros, de entre 30 y 60 años, comparten las tareas.

"Nuestro trabajo con pacientes psiquiátricos tiene una función social. Además, aspiramos a promover una cultura antimafia en el territorio", dijo Ancona.

"Lavoro e non solo" emplea a otros pacientes psiquiátricos, principalmente jóvenes del área de Corleone, y promueve campamentos estivales anti-mafia que atraen a unas 600 personas a lo largo de dos semanas.

En Corleone vivió Bernardo Provenzano, considerado el jefe más importante de la Cosa Nostra y que fue arrestado en 2006, tras evadir la ley durante 40 años.

En una de las casas de Provenzano, confiscada por el Estado y otorgada a "Lavoro e non solo", la cooperativa está por abrir un museo contra la mafia que incluirá un archivo histórico y una videoteca.

"Es muy difícil trabajar en un área donde la mafia todavía existe y continúa operando. Aunque los jefes hayan sido arrestados, sus familias todavía viven en el territorio, y no son exactamente anti-mafia", dijo Salvatore Ferrara, vicepresidente de "Lavoro e non solo".

En 2004, el gobierno asignó 134 hectáreas a "Lavoro e non solo" en el pueblo de Canicattì, 100 kilómetros al sudeste de Corleone. Pero la mafia incendió el viñedo justo antes del traspaso, y en 2008 cortó los brotes de unas 700 parras.

La cooperativa contrarrestó esas amenazas iniciando una campaña llamada "adopte una vid", a fin de recaudar fondos para replantar.

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