lunes, 6 de agosto de 2012
miércoles, 1 de agosto de 2012
Economía Jalisco: regresan PRI-caciques y pobreza
Por Alfredo Santana
Meses antes de las abrumantes victorias del Partido
Revolucionario Institucional (PRI) en elecciones locales y federales en México,
imagenes de manipulación y manejo inescrupuloso de recursos lucían en pueblos como Ejutla, en Jalisco, constante que parece tomará más fuerza cuando esos cuadros tomen
oficialmente las presidencias municipales que ganaron hace un mes.
Hace tres semanas volví de Ejutla, sitio al que viajé para
verificar la propiedad de mi padre esté en buenas condiciones, ya que este año el
temporal de lluvias de verano ha sido muy fuerte. Abel González, un
jornalero local, casado y con dos niñas adolescentes de familia recibe un pago
de mi familia de $300 pesos al mes, unos $27 dólares por mantener limpio la casa de mi padre.
Ya en enero pasado, había vuelto a Ejutla, un pueblo de no
más de 3,000 habitantes, para reconectar el suministro de luz a la casa, pagar
impuestos prediales y pagarle a Abel trabajos de fontanería y su salario de
varios meses. Al visitarlo a su casa, miré que varias etiquetas y calcomanías
de candidatos del PRI estaban pegadas a su puerta. Le pregunte porqué:
“Pues por ahí pasan, y las dejan a cada rato. Yo ni les hago
caso”, dijo Abel, con afán de menosprecio.
¿Pero no te enfada eso? insistí. ¿Te piden permiso para
ello, o eres del PRI?
“No, pero cuando me molestan, pues las quito ”,
respondió.
Abel dice que ello fue una práctica comứn en la recién
finalizada campaña, en casi todas las casas del
pueblo.
Al caminar por la plaza central, enmarcada por una magnífica
iglesia de dos torres con arquitectura árabe, corredores con arcos coloniales
que emanan de casas, pequeñas tiendas y de la iglesia antigüa del
pueblo, miraba que banderas y anuncios de ese partido llamaban la atención de cualquier
morador o caminante.
De hecho, una casa de esos portales funciona como
la oficina local del PRI.
Desde entonces, solo ese partido tenía presencia en las
calles, y ni el Partido Acción Nacional (PAN) hacía su trabajo para
contrarrestarlo. A pesar que el PAN aứn mantiene la presidencia municipal, residentes
rumoran que dinero de otros municipios, y hasta del
narco, ayudaron al PRI ganar en Ejutla.
Lo que creó un ambiente de tensión y zozobra yo no había
sentido ahí en muchos años.
El presidente electo Ignacio Ramirez Rodríguez, quién
trabaja como maestro de escuela
primaria, ha negado versiones que lo vinculan con dineros malhabidos.
Volviendo con Abel, el mes pasado me dijo su esposa fue
operada de emergencia, y anda urgido de dinero. Ejutla, un pueblo
historicamente exportador de migrantes a los Estados Unidos, ha sufrido mucho
la recesión económica, ya que hoy decenas de miles de migrantes del
pueblo envían pocas remesas para sus seres queridos, y para sostener sus casas.
Al haber pocas líneas de dólares del
migrante, las fuentes de trabajo escasean, y muchos entran en crisis. Abel se
sostiene de trabajar en varias casas, tanto de migrantes, como
de algunos ganaderos locales, ya que actividad laboral local es poca y se enfoca en agricultura y ganadería. Ejutla es un pueblo muy pequeño y distanciado de poblados grandes, enclavado en
el sur del estado, rodeado por
montañas y cerros de la Sierra Madre Occidental .
Un lugar digno para vacacionar por las maravillosas vistas naturales y de sus construcciones historicas, para personas que vivimos en Estados Unidos, o para aquellos que viven en Guadalajara, pero localmente hostil para vivir.
Me pidió un préstamo de unos $700 dólares, los que tenemos
que negociar como me los pagaría.
Abel tiene una pequeña casa en propiedad, con un valor de unos
$300,000 pesos, o no más de $27 mil dólares. Me contó que un cacique local le
ofreció los $700 dólares, pero Abel debía de hipotecar las escrituras, o el título de propiedad de su casa.
El se negó a ese préstamo opresivo.
Sin embargo, los costumbrismos electorales volvieron a las andadas,
y engolfaron a personas pobres y con educación básica, victimas tradicionales del
populismo revolucionario. Abel portaba una gorra roja, con el escudo del
partido, ya que dijo se la habían regalado días antes de julio1.
Abel no tiene seguro médico, y su esposa
necesita un escaneo para asegurarse que un tumor extirpado no deje rastros de
cáncer.
A pesar de la necesidad vital de recursos, Abel aứn no
considera emigrar a los Estados Unidos por no tener documentos, o mudarse a Guadalajara, la segunda ciudad m ás grande del pa ís a lograr un mejor empleo“ya que por lo menos en el pueblo sacan para comer", y tiene casa.
martes, 31 de julio de 2012
Counting people with disabilities
The signing of the Americans with Disabilities Act on July 26, 1990 represented a major
milestone. The law guaranteed equal opportunity for people with disabilities in
public accommodations, commercial facilities, employment, transportation, state
and local government services and telecommunications.
A common question, however, that still pops up during
discussions of disability policy is, “How many people with disabilities are
there in the United States ?”
Coinciding
with the 22nd anniversary of the ADA , the
Census Bureau released a new report – Americans With Disabilities: 2010 – that presented a new look at the
prevalence of a wide range of specific disabilities, the degree of severity and
the well-being of the population with disabilities.
The report showed the number of people with disabilities
increasing over the previous five years to 56.7 million people in 2010 (54.4
million in 2005), while the proportion of the population with a disability
remaining unchanged at 18.7 percent of the civilian noninstitutionalized
population.
The Americans With Disabilities:
2010 report also
shows the prevalence of specific disability types. For instance, about 8
million adults had difficulty seeing; 9 million adults had difficulty with an
activity of daily living (ADL); and 4 million adults had a learning
disability. Furthermore, disability is often co-occurring with around 11
million individuals experiencing both physical and mental disabilities.
Measuring
disability in surveys, however, is not an easy task and different surveys can
generate very different estimates of the size of this population. “With a
disability” in one study may not be the same as “with a disability” in
another. Depending on the definition used, the context of the questions or
methods in which the data are collected, estimates of the size of the
population with disabilities have ranged from 22 million (from the American
Housing Survey) to 62 million (from the National
Health Interview Survey).
The
Census Bureau report’s estimate of 56.7 million people with disabilities come
from the Survey
of Income and Program Participation(SIPP), which uses a
comprehensive set of disability questions assessing difficulty on a number of
dimensions including communication, physical and mental functions.
Disability
statistics from this survey are used by agencies — such as the Social Security Administration, Centers for Medicare and
Medicaid Services and the Administration on Aging — to assist with program planning and
management. The SIPP measure has been the primary statistic for estimating the
size of the population with disabilities since the early 1990s.
Disability and functioning are continuums
ranging from “able to do most or all basic activities with little or no
difficulty or help from technology or another person” to “completely unable to
do most or all basic activities, even with assistive technology or other aids.”
Under this gradient, most people fall somewhere in between. We use categories
like “with a disability” and “with no disability” to make it easier to describe
the population, even though the threshold for how much difficulty constitutes a
disability may not be clear.
Perhaps
some of the difficulty in defining disability along this continuum is also
found in the issue of choosing which activities should be included in the
disability measure. The American
Community Survey (ACS)
– a great survey for looking at the social, economic and housing
characteristics of subnational geographies like states, counties and
metropolitan areas – uses questions on six specific types of disability. With
fewer dimensions of disability, the ACS shows a smaller number of people with
disabilities (36 million, or 12 percent), but provides statistics at more
localized levels.
Researchers,
advocates and policymakers should be aware of the reasons for the different
estimates of the number of people with disabilities in the U.S.
No one survey estimate is “right” or “wrong” as all surveys must make choices
about the type and nature of disability they intend to measure. With the SIPP’s
comprehensive set of questions on various disabilities, the Census Bureau (and many across the federal
government) have used Americans with Disabilities report estimates, like the current
estimate of 56.7 million people with disabilities, and so it is widely accepted
as the measure of the size of this population.
viernes, 27 de julio de 2012
miércoles, 25 de julio de 2012
martes, 24 de julio de 2012
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